Empirismo: Este surgió de la necesidad de encontrar una manera y un método de conocimiento más riguroso que el sustentado por la filosofía de aristotélica y escolástica. El empirismo es una corriente que ha contribuido al desarrollo científico moderno, basado en el método de la experimentación y en la observación. Lo que contribuyo este método para alcanzar el conocimiento verdadero.
El escepticismo de David Hume debe movernos a la humildad de reconocer nuestra ignorancia. Su empirismo, a respetar las instituciones sociales no diseñadas. Su deseo de justicia, a concluir con Hume en “estimar al hombre cuyo amor propio es dirigido por cualesquiera medios a interesarlo por los demás y hacerlo útil a la sociedad, así como a despreciar al que no tiene consideración por nada, fuera de su propia satisfacción y gozo”.
Y en conclusion puedo decir que David hume es uno de los mejores empirista de la filosofía y me alegro de haber conocido más de su obra y de este gran filosofo.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Para Hume todo lo que el espíritu contiene son percepciones, y sostiene que estas pueden ser impresiones o ideas, y que las percepciones pueden ser simples o complejas. Hume sostiene que no puede establecerse una completa semejanza entre las impresiones e ideas complejas. También establece una distinción fundamental entre “hechos” y entre “relaciones”. Sostiene que unas de estas relaciones lo son entre “hechos”; y que otras relaciones lo son entre “relaciones”, (“las relaciones de ideas”). Hume fue defensor explicito de la concepción regularitivista de las leyes científicas La teoría de Hume se caracteriza además, por otra tesis, según la cual no hay necesidades en la naturaleza. Según la crítica de Hume las causas o necesidades en la naturaleza son empíricamente incontrastables y, con ello, inútiles para explicar el desarrollo de nuestro conocimiento y en este sentido son superfluas.
El problema de la inducción se presento por el conflicto entre dos principios incompatibles para Hume: El Principio de la no validez de la inducción, y El Principio del empirismo: Es común caracterizar la inducción, como el paso o inferencia de lo particular a lo general y el problema de la inducción como el problema de identificar el método – procedimiento correspondiente a dicho paso o inferencia. En este sentido no hay ningún problema de la inducción, no hay un método inductivo y tampoco hay un problema metodológico de la inducción.
El problema de la inducción es relativo a la justificación de las hipótesis. La inducción como paso de lo particular a lo general significa justificar hipótesis generales a partir de hechos particulares. Es aquí donde se plantea el problema de la inducción. El problema epistémico de la inducción no es un problema relativo al contexto de descubrimiento sino al contexto de justificación, al contexto de evaluación epistémica.
Sin embargo el conocimiento empírico contiene aseveraciones generales. Hume rechaza que la inducción proporcione justificación, pero acepta que la ciencia procede inductivamente. Para Hume, justificar inductivamente un principio inductivo de regularidad de la naturaleza es circular.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Por un lado, Hume pretende establecer un sistema de todas las ciencias mediante el estudio de la naturaleza humana, ya que el conocimiento de ésta constituye el fundamento y el centro de las demás ciencias: hay ciencias que se ocupan de actividades humanas (lógica, moral, política) y ciencias que no se ocupan directamente del hombre, pero que son conocimientos elaborados por él.
Para constituir esta ciencia fundamental de la naturaleza humana Hume aplica el método experimental, y el procedimiento adecuado es el inductivo: partiendo de la experiencia-observación establecerá los principios generales.
Es un tratado sobre metafísica, cuyos principios son:
· Sentimientos de placer y dolor.
· Creencia.
· Costumbre.
Esto supone el abandono de otras posiciones que él va a demostrar que son indefinibles. Estas son:
1. Abandonar la pretensión del mundo en si, conocemos nuestra experiencia pero la sustancia del mundo no la conocemos.
2. Renunciar el uso del principio de causalidad, mediante el cual la gente piensa que puede conocer la causa de naturaleza ya que la verdadera causa no la conocemos.
3. Renunciar a creernos libres, porque es nuestro pensamiento el que determina el pensamiento de otro pero si el pensamiento esta determinado, el hombre no es libre.
4. Hay que abandonar la creencia en Dios. No creer en la religión pero piensa que tiene que haber un maestro del universo.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Es la cumbre de la filosofía de Hume. “La naturaleza humana, dice, es la única ciencia del hombre”. En realidad, todas las ciencias se vinculan con la naturaleza humana, aun aquellas que parecen más independientes, como las matemáticas, la física y la religión natural; porque también éstas forman parte de los conocimientos del hombre y caen bajo el juicio de las potencias y las facultades humanas. La primera parte trata del conocimiento humano, el cómo de nuestro conocimiento, las sensaciones… La segunda parte habla de las pasiones. Y en la tercera de la moral.
La filosofía de Hume procede a la vez del empirismo de Locke y del idealismo de Berkeley. Trata de reducir los principios racionales, entre ellos el de la causalidad, a su filtrado humano; por tanto las leyes científicas sólo son válidas para los casos en que la experiencia ha probado su certeza. La sustancia material o espiritual no existe. Es el fenomenismo y agnosticismo absoluto.
Hume influyó en Kant y es inspirador de Adam Smith y de los economistas liberales clásicos.
“No hay problema de importancia cuya decisión no esté comprendida en la ciencia del hombre; y nada puede decidirse con certeza antes de que nos hayamos familiarizado con dicha ciencia. Por eso, al intentar explicar los principios de la naturaleza humana proponemos, de hecho, un sistema completo de las ciencias, edificando sobre un fundamento casi enteramente nuevo, el único sobre el que las ciencias pueden basarse con seguridad.
Y como la ciencias del hombre es la única fundamentación sólida de todas las demás, es claro que es la única fundamentación sólida que podemos dar a esa misma ciencia deberá estar en la experiencia y la observación”.[1]
[1] David Hume, “tratado de la naturaleza humana”.1739-40
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Hume tenía una teoría de la representación indicando que ésta es el fundamento del conocimiento humano. Una de las demostraciones que el autor elabora para demostrar la indivisibilidad de la extensión es la de un ejercicio mental: Se puede pensar en aumentar indefinidamente la magnitud de algún objeto. Al hacer esto se genera un número infinito de partes. Esto conlleva a que el objeto sea ilimitado. Entonces lo que tiene un número infinito de partes es algo ilimitado. Por consiguiente un objeto limitado no puede ser dividido indefinidamente.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Las impresiones e ideas pueden ser simples y complejas. Pero, a su vez, las impresiones pueden dividirse en impresiones de sensación e impresiones de reflexión. Las primeras surgen en el alma originariamente, de causas desconocidas. Las segundas se derivan en gran parte de nuestras ideas de acuerdo con el orden siguiente: impresión (por ejemplo, de calor o placer) – percepción de calor o placer- copia de esta impresión en el espíritu y permanencia de ella después de terminar la impresión – idea -; retorno de esta idea al alma produciendo nuevas impresiones – impresión de reflexión – copia de esta impresión de reflexión por la memoria y la imaginación – idea-, producción por esta idea de nuevas impresiones e ideas. Las impresiones de sensación son estudiadas por los filósofos naturales. Las impresiones de reflexión (como pasiones, emociones, etc) surgen de las ideas.
Estas definiciones y distinciones de Hume son fundamentales para comprender su pensamiento. Éste consiste en gran parte en un examen de ideas, en un examen del entendimiento (aspecto epistemológico de su filosofía) y en un examen de las pasiones (aspecto moral).
La epistemología de Hume se funda, en buena parte, en la doctrina de la conexión o asociación de ideas. Hume sostiene que es evidente “que hay un principio de conexión entre los diferentes pensamientos o ideas, y que en su aparición a la memoria e imaginación se introducen unos a otros con cierto método y regularidad. De hecho, hay no uno sino varios principios de conexión, de los cuales tres son los predominantes, a saber: la semejanza, la contigüidad (en el espacio y en el tiempo) y la causa-efecto. No hay que olvidar que aunque la base de la teoría de Hume era psicológica, su interés era predominantemente epistemológico (origen y justificación de nuestro conocimiento cierto).
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Hume fue influido por el empirismo inglés de Locke (no hay ideas innatas, todas nuestras ideas provienen de la experiencia), pero, más radical que él, negará las reliquias metafísicas de éste (concepto de sustancia e idea de causa). Podemos decir que el empirismo inglés alcanza con Hume su culminación doctrinal, culminación que representa una ruptura radical con la metafísica occidental.
La crítica de Hume a la metafísica racionalista y a la religión se llevará a cabo desde su Teoría del Conocimiento. Hume comienza por dividir todos los elementos de nuestra experiencia y conocimiento (“percepciones”), esto es, todos los contenidos de nuestra mente en dos clases: impresiones e ideas. La “diferencia entre ellas consiste en los grados de fuerza y vivacidad con que se presentan a la mente y se abren paso hasta nuestra. conciencia o pensamiento. Aquellas percepciones que entran con mayor fuerza y viveza podemos denominarlas impresiones, y bajo este nombre comprende todas nuestras sensaciones,. pasiones y emociones que hacen su primera aparición en el espíritu. Por otro lado, por ideas entiende Hume “las imágenes débiles de las impresiones en el pensamiento y en el razonamiento. Por tanto, la diferencia entre estas dos clases de percepciones reside en su diferente grado de fuerza o vivacidad: “el pensamiento (o la idea) más vívido es siempre inferior a la más débil sensación”.
A su vez, tanto las impresiones como las ideas pueden ser simples y complejas. Las impresiones e ideas simples son aquéllas que no admiten distinción ni separación. Las complejas son las que pueden ser divididas en partes.
Se había establecido antes que las ideas son imágenes o reflejos de las impresiones. Sin embargo, ocurre que muchas de nuestras ideas complejas nunca han tenido impresiones que se correspondieran con ellas (puedo imaginar una ciudad con un pavimento de oro y murallas de rubíes, aunque nunca he visto una ciudad semejante), y muchas de nuestras impresiones complejas nunca son copiadas exactamente por ideas (quizás nunca pueda formarme ‘una idea de la impresión de París con todas sus calles y casas en sus proporciones reales). Por ello, concluye Hume que, aunque existe en general una gran semejanza entre nuestras impresiones e ideas complejas, no es universalmente cierta la regla de que son copias exactas. Esta regla de la exactitud de la copia de las ideas respecto de las impresiones sí se cumple, sin embargo, sin excepciones en el caso de nuestras percepciones simples: toda idea simple tiene una impresión simple que se le asemeja, y toda impresión simple, una idea correspondiente y esto, dice Hume, no puede comprobarse completamente, citando todos los casos posibles, pero quien lo niegue puede ser desafiado a citar una sola excepción. Por tanto, es cierto que, en rigor, no podemos decir que a cada idea corresponde una impresión. Pero una idea compleja a la que no corresponda una impresión puede ser descompuesta en ideas simples, y preguntamos si a cada idea simple corresponde una impresión simple y a la inversa.
Pero, ¿cuál es la relación de dependencia que existe entre las impresiones y las ideas? ¿Provienen las impresiones de las ideas u ocurre a la inversa? La respuesta de Hume es que las impresiones preceden a las ideas, esto es, LAS IDEAS DERIVAN DE LAS IMPRESIONES. Es cierto que podemos constituir ideas de ideas, pero esto no constituye una excepción al principio expuesto, ya que al analizar la génesis de estas ideas llegaremos a largo término y en última instancia a impresiones simples.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Nuestro razonamiento, según Hume, está compuesto de ideas formadas por conocimientos ajenos y de impresiones personales. Él las llama “Relaciones de ideas” y “Experiencias sensibles”. Las “Relaciones” se subdividen en conceptos, deducciones y enseñanzas adquiridas, las “Experiencias” son las impresiones obtenidas a partir de nuestros contactos sensibles con el objeto en cuestión. Es la contraposición pensamiento deductivo/pensamiento inductivo. Resumiendo Hume defiende que el pensamiento inductivo, adquirido a partir de la experiencia sensible es superior al pensamiento deductivo, modelado a partir de “lo que nos dicen”, de “lo que se cuenta”, de “lo que otros afirman que es”. En este caso incluso las leyes naturales de casualidades repetitivas carecen de toda validez lógica.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
